El “Gildo Insfrán” Misionero

*De la Editorial de Urgente Montecarlo

Decir Gildo Insfrán en nuestro país, es sinónimo de feudo, de clientelismo, de todo un andamiaje electoral y legal, que fue diseñado “ex profeso” para posibilitar eternas reelecciones. En suma, se trata de un “caso testigo” de la decadencia más rancia e inescrupulosa de la política, desde el regreso de la democracia, atornillada en el gobierno provincial desde 1995.

Cuestiones tales como la periodicidad en el ejercicio del poder (como distintivo de un sistema republicano) o frases como “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente” caen en saco roto con este tipo de dirigentes, ya sea por ignorancia, o porque realmente no les interesa ahondar demasiado en el tema. En definitiva: no es lo suyo.

Cerca nuestro, en el Eldorado, tenemos un ejemplar de mini “Gildo Insfrán”, un tal Norberto Aguirre quien desde 1999, es intendente de dicha comuna. Hace unos días, ante sus acólitos (que no son otra cosa que gente de su riñón, cuidando sus trabajos) pidió el acompañamiento de la tropa para ir por otro mandato más: el sexto consecutivo. Una eventual victoria en los comicios de 2019 – con la invaluable ayuda de la Ley de Lemas – es más que probable. De ser así, el alcalde eldoradense rayaría el cuarto de siglo al mando del municipio vecino, a tan solo un mandato de su “alma mater”: el eterno Gildo.

Si bien recientemente se sancionó la nueva Carta Orgánica de Eldorado, con la eliminación de la reelección indefinida, la misma no afectaría las pretensiones de Aguirre, pues no computa los anteriores mandatos del actual intendente, como para impedir otra reelección.

No deja de ser un avance institucional la reforma y actualización de la Carta Orgánica de nuestros vecinos (en especial en este tema), pero al igual que la media sanción en Senadores de la Ley de Extinción de Dominios “sin retroactividad” para los casos de corrupción ya consumados, tiene poca incidencia en el presente. Aguirre- viejo zorro de la política local- no hace más que aprovechar este “regalo” de los generosos convencionales.

Párrafo aparte: ¿Y por casa cómo andamos? ¿Qué hubiera pasado si al ex intendente “Chun” Barreto no le hubieran ofrecido un lugar “salible” en la lista de diputados provinciales? ¿Se hubiera animado a un tercer mandato consecutivo? Recuerde el lector que la Carta Orgánica de Montecarlo, posee una peculiar cláusula que permite tres (3) mandatos consecutivos ¿No será hora de actualizar nuestra Carta Orgánica que data de 1994, con más de 300 artículos y organismos y/o cargos que nunca se utilizaron?

Volviendo a nuestra comparación inicial, en el feudo formoseño no se avizora ninguna reforma de este tipo – al menos de momento- por lo que teniendo en cuenta este antecedente, recordemos a nuestros vecinos de la “Capital del Trabajo” esa antigua máxima, atribuida a las Leyes de Murphy: “siempre se puede estar peor”. En 2023, otra será la historia.

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